Mensajes nocivos abundan en nuestra sociedad desde sus albores. En los últimos años, entre todos los slogans de publicidad disfrazados de sabiduría popular, una de estas es "sacrifica para alcanzar lo que quieres". Según quienes predican estas cosas asumen que lo que se quiere es dinero y ya, o algún otro objeto material. El sacrificio pueden ser; relaciones, actividades de ocio, hobbies, etc. Todo aquello que sea "improductivo". Entiéndase improductivo a todo aquello que no genere dinero de forma directo o que no te prepare para generarlo a futuro.
Recientemente obtuve un trabajo, uno que no me da mucho para hablar más allá de la situación que aquí contaré. Mi jefa está casada y su esposo me pareció un tipo realmente agradable. Es tranquilo y ameno. Pues ella peleó con él. ¿La razón? El local de comida que manejan. Había (o hay) severos desacuerdos al respecto de como manejarlo, pero, según las palabras de la jefa, "Él no quiere que crezca", es la decisión de él y razón de su disputa, que los llevó a no hablar e incluso estar cerca de mudarse a distintos lugares hasta donde me enteré.
Un amigo me comentó cuando, en otro trabajo como vendedor, pregunté qué recomendaciones me daba. El tópico del sacrificio no se hizo esperar. ¿Cuál es mi problema con este nocivo mensaje? Para empezar, creo que lo que más me inquieta es lo positivo que parece.
Sacrificar es el acto de entregar algo que quieres en afán de perseguir otra cosa que consideras de mayor valor. En ocasiones claro que sacrificar algo puede ser no solo positivo sino necesario; Le diría a cualquiera que deje su vicio al cigarrillo o al alcohol para salvar su relación por ejemplo. El auténtico olor a podrido viene con todo lo demás, cuando aquello sacrificable, en primera es benéfico en lugar de dañino. Y en segunda, que no es en absoluto incompatible con el éxito en una o varias ramas.
Recuerda bien claro una cosa; Solo se sacrifica lo que realmente te importa. Y aquello que te importa te impulsa a seguir en la vida, te ayuda a mitigar las cargas, a recuperar energías y tomar perspectiva. Masticar un mismo chicle siempre hará que su sabor se pierda y simplemente seguirás masticando por inercia. La imagen de lo que se supone quieres alcanzar a la larga solo se va a diluir. Y suponiendo que alcances lo que buscabas, o te dijeron que debías buscar, notarás como en realidad solo perseguías una difusa imagen de fantasía que seguramente ni siquiera te perteneció nunca.
¿Y cuando sí sacrificar? Lo mencioné antes; si te es nocivo déjalo. Lo complicado resulta cuando realmente quieres más de una cosa que resulta benéfica. Al elegir cualquier cosa, otra se sacrifica. Yo escribo estos pequeños ensayos de vez en cuando, tiempo que podría utilizar para, por ejemplo, crear un videojuego o estudiar un idioma. Solo si realmente, en tu imagen mental más ideal de ti mismo, te vez en cualquier circunstancia disfrutando de aquello, es cuando en afán de cumplirlo has de sacrificar. Es más fácil decir que darse cuenta realmente, pero es posible. Y no temas nunca cambiar o sentir que has "desperdiciado tiempo", porque solo el hecho de descubrir que te gusta o no, o en qué eres bueno o no, es ya un avance y un conocimiento invaluable.
Sacrifica, jamás diré a nadie que no, pero hazlo con el cuidado y el respeto que representa todo el peso de ese acto, y no lo banalices como se te invita a hacer, que cualquier cosa es igual y como nada importa todo se puede tirar. Si haces eso, el día de mañana cuando el desechado seas tú, que no te extrañe. Y con esta nota severa, me despido, que la creatividad les ayude a crear.
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