Recientemente me enfrenté por vez primera a un reto que no me había sucedido antes; perdí mi rutina.
Me mudé a otro sitio completamente nuevo y, meditando un poco de lo que hice, me percaté de inmediato que aunque gustoso, no dejaba de sentirme algo desorientado. Hasta este punto en mi vida todo había tenido una idea y direcciones fáciles de seguir. Mis estudios eran cursar materias hasta concretar el año y conseguir título. Antes de mi boda se trató de ahorrar y por ende conseguir un trabajo que me permitiera tener algo de dinero. La iglesia estaba siempre ahí, cimentado en sus respectivos días y horarios.
Pero ahora, sin casi ningún conocido, sin trabajo aún, y apenas encontrando un templo para congregarme, me he dado cuenta de lo severamente importante de los rituales. Llamados vulgarmente como simplemente rutinas. Una serie de actos que, sea por mero gusto o entera necesidad, realizamos en determinados días y horas. Y joder, que fácil es odiar la rutina a veces, lo comprendo y claro que compartía algo de ese hastío. Pero considero que no es saludable tampoco la ausencia de ese algo.
Tener una rutina es como tener un mapa con líneas trazadas. No tener es casi como si te lo quiten con todo y brújula y tener que empezar casi de cero. Por fortuna, algunos de mis rituales no necesitan de un lugar específico, tal como el acto de escribir estas líneas que, hay que decir, logran traerme confort.
Ahora, esbozaré de forma general mis acciones que el sentido común y mi conocimiento de psicología me permiten.
Lo primero es preguntarte, ¿Qué te importa? Su servidor es cristiano y el culto, por fortuna, es algo generalizado a lo largo de mi país. De manera que encontrar un sitio y sus respectivos horarios no fue tan complejo. Pero si tu eres un amante de practicar boxeo, deberás encontrar un sitio adecuado a tus necesidades y el costo. Si eres al igual que yo, amante del café, una buena cafetería cómoda es indispensable para ir cada tanto. Etcétera y etcétera. Es tan amplio este aspecto que el único límite es la existencia de las palabras en español.
Es importante responderte esta pregunta, es el fundamente que te permitirá seguir con lo demás.
Establecer horarios y espacios es lo siguiente. Al ser un sitio nuevo el sentimiento de estar desubicado puede ser abrumador. La única manera de lograr empezar a mitigar y con el tiempo conquistar es conociendo los alrededores y asociarlo con actividades de tu agrado. Esto, a su vez, te permitirá crear un mapa mental de dónde está cada cosa. No dominarás necesariamente las calles, pero si te sentirás más libre para moverte a través de ellas.
Una vez que sepas donde se encuentran aquellos lugares para tus actividades, tocó colocar un horario. Ese restaurante de comida china para el domingo saliendo de la iglesia por ejemplo, en mi caso es evidente. Para ti puede ser ir al gimnasio al salir del trabajo los días viernes y sábados en la tarde.
Ahora, ¿Qué quieres y qué necesitas? no hablo estrictamente de cosas como la higiene personal (jabón, shampoo, etc) ni tampoco de, por ejemplo una computadora como es mi caso. Hablo de proyectos a mediano y largo plazo. Un trabajo no es negociable. Se requiere de uno. Comprar una PC es algo que se puede tolerar mientras se tenga un equipo que funcione. Un auto, en cambio, sí me parece una necesidad.
Los objetivos que se establezcan deben obseder ciertos parámetros, siendo el principal, que sea razonable. Con esto quiero decir que; debe poder realizarse en un determinado lapso de tiempo (siempre tentativo, nunca rígido) y que puedas alcanzarlo efectivamente (no esperes comprar un mansión siendo cajero de un oxxo).
Pregúntate qué realmente quieres. Tomate tu tiempo, no hay ninguna prisa aunque el mundo te grite lo contrario.
Una vez establezcas diez objetivos a corto plazo (1 semana a 3 meses). Tres a mediano (4 meses a 1 año) y uno o dos a largo plazo (3 o más años). Puedes finalmente esbozar ese mapa y construir esa brújula.
Ahora, tus hobbys. Hasta este punto mencioné algunos (aunque el ejercicio no debería considerarse como hobby) y si tienes pocos o ninguno. Quizá sea el momento de que inicies. En "la conquista de la felicidad" el filósofo Bertrand Russel comentó que a más fuentes de pasión tengas, más fácil es alcanzar la felicidad. Yo, como es obvio para el lector atento, escribo. Este Blog es de lo más improvisado, personal y misceláneo, pero tengo otras cosas que escribo en fines de semana en la mañana (eventualmente algo de eso publicaré aquí). Otros son la lectura. Ocasionalmente el cine y probar cafeterías varias, aunque teniendo fidelidad a aquel sitio que me haya gustado. Esto me da rango de juego pero, desde luego, me limita y cada quién deberá encontrar igualmente fortalezas y debilidades. En base a ello incluso tal vez probar nuevos hobbys. Esto dotará de mucho más sentido y libertad, puesto que la razón por la que trabajas tiene un propósito mayor que solo "ahorrar" o "comprar eso que quiero".
Aún me siento algo perdido, desde luego. Pero con estos sencillos tips que he analizado y que debí pensar antes de mi mudanza, espero dominar y conquistar este nuevo lugar en que resido. Sin más grilla por redactar me despido y que la creatividad les ayude a crear.
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