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Sobre hacer las cosas "bien"

Recientemente tuve la idea de hacer una lista con alguien donde se califican canciones de "influencers". Los criterios para el top son sencillos; que se dedique  a medios audiovisuales de internet, y que NO esté o estuviera relacionado al mundo de la música. El chiste era ver qué clase de cosas salían de la cabeza y manos de una figura pública (por bastardizado que esté el término) que no tuviera formación o experiencia profesional en el ámbito musical.

Empezamos con canciones que, aunque estaban lejos de ser de mi gusto, y eran objetivamente malas la mayoría, tenían un "pase" tomando en cuenta algunas aspectos decentes, como su producción por ejemplo. Pero a medida que avanzamos me topé con aberraciones sonoras que lastimaron algo más profundo que mis tímpanos. Les hablo de sonidos tan dantescos que cambiaron a números rojos mi estado anímico y hasta me puse ligeramente hostil, además de tener, aún después de escucharlo, un dolor de cabeza que solo se fue hasta pasado poco más de una hora de la intrusión de ese virus a mi sistema.

Mi indignación no se hizo esperar. Califique esa cosa como una auténtica porquería. "Nefasto" y "horrible" fueron los epítetos más suaves que pude dedicarle sin entrar a terreno de vocabulario indigesto. Salió con números negativos en su calificación.

Esa lista no ha sido terminada pero sí me dejó meditando algunas cuestiones. ¿Por qué hay gente que hace "arte" tan deslumbrante (por malas razones) y lo saca? 

Hacer "bien" las cosas no se limita simplemente a "sentirse satisfecho". Considero que hacer "bien" algo consta de hacer una revisión lo más crítica posible. Iniciando primeramente con una búsqueda de conocimiento en ese algo. Si ese algo es la música, acordes, notas, ritmos, géneros, composición. La música, como todo arte, es exigente y requiere de tiempo. Pero el tiempo que se le dedica al arte es tan digno como el nuestro propio. 

Sin embargo, me percaté de que no solo debería quedarme en el arte en esta línea de pensamiento. Escribo, más allá de este blog quiero decir. Me falta aún mucho por mejorar y estoy considerando qué y dónde publicar. Pero es evidente que no hago solo eso. Desde levantarse de la cama, hasta acostarse por la noche, el día tiene 24 hrs. ¿Cuántas cosas hacemos "realmente bien" en ese tiempo? y más importante, ¿Cuántas de esas cosas realmente nos importan para intentar hacerlas "bien"? ¿Y cuántas "porquerías" he hecho yo mismo?

A pesar de seguir escribiendo, es realmente extraño el trabajo que veo al final y digo "Bien". Es muy poco frecuente encontrarme disfrutando de mi resultado final, incluso si el proceso me fue ameno. Pero en la comida que preparé algunas horas, me limité a calentar bien la tortilla, boletarla, colocar los ingredientes, y servir. Me gustó sí, pero no considero haberme esforzado ni fijado en sí lo hice "bien".

Quiero decir con esto que, uno debe aprender a saber que quiere hacer realmente "bien" en esta vida.  Hay cuestiones que nos saldrán, naturalmente. Mi comida sabía rica por ejemplo, y no por considerar que no me importa "hacerlo bien" dejaré de cocinarme y morir de hambre. 

El puerto de mis ideas es este; Sé consciente con aquello que creas que se merece hacer bien. No vendas toda tu autonomía a la facilidad de dejar el trabajo a otros, y mucho menos a una máquina.

En esas áreas a que dedicas tiempo y que, por poder, podrías quitar de tu rutina. ¿Las haces bien? ¿O solo las haces? ¿Conoces algo de lo que haces? ¿Tienes algún criterio? Y no me refiero a un libro, un manual o guía, me refiero a cosas tan sencillas como "quiero aplicar este método" o "Quiero que me salga esto en el lienzo". Porque, en el momento en que no te planteas qué hacer, solo haces. Con un objetivo no hay garantía de que te saldrá una obra maestra; más sí un algo que podrá ser disfrutado por los demás por cuánto has disfrutado en elaborarlo.

Si haces casi como si estuvieras a ciegas, solamente "haces". Y, si nos limitamos solo a "hacer". Bueno. Creo que el tiempo usado en ello está peor que perdido. Sin más grilla por redactar me despido, y que la creatividad les ayude a crear.



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